Hace muchos años que queria hacerlo. No se porque no comence antes.
El dia de año nuevo es muy especial. Es el primer dia de un nuevo año en tu vida. Es el día que puedes comenzar otra vez, que puedes proponertelo de nuevo, el dia que reinicias tu contador.
¿Por qué entonces nos empeñamos en pasarnoslo durmiendo y con resaca?
Este año, al igual que ya hice el pasado y amenaza en convertirse en una tradición, he subido a la montaña. El año pasado fue Cazorla, este año ha sido el Puigcampana.
El Puigcampana es la típica gran cima levantina. Caliza, elevada desproporcionadamente del entorno, con grandes desniveles, capaz de cambiar el clima del entorno. No tiene el honor de ser ni la cima mas alta de la provincia de Alicante, éste recae en el pico de Aitana, pero frente a ésta carece de pistas asfaltadas que te suban a la cima. Si quieres subir, 1.100 mts de desnivel a pie, 500 mts por la cara sur (o norte da igual) de los que te acuerdas de ellos al subir, al bajar y en tu casa con las piernas en alto. En la cumbre las vistas son impresionantes (hoy desgraciadamente he disfrutado poco, estaba totalmente envuelto en nubes), en un dia claro dicen que se puede ver Ibiza, no digo mas.
Pero éste es ademas de los que engancha. Hoy me he encontrado con una docena de personas subiendo. Gracias a los mantenedores del libro de visitas con los que también me he cruzado me he enterado que casi todos los que subían eran conocidos que repetían año tras año. Como una tradición. Gente en solitario, o en parejas, o con su perro, sudando la gota gorda, protegiendose en la cima del viento. Seguramente cada uno tenía sus motivos, sus pensamientos, sus anhelos, sus recuerdos,... Y todos desplegados sobre una impresionante montaña.
Yo he tenido de todo un poco, momentos para el esfuerzo, para el calor y para el frio, para disfrutar de las vistas, y de la vegetación, para charlar con gente y meditar en solitario. Sobre el pasado, sobre el presente, sobre el futuro. Sobre lo que fue y lo que quiero que sea. Sobre mis miedos. Sobre mis defectos y sobre mis virtudes. Sobre los planes del nuevo año, sobre los planes de mi nueva vida. Poniendo el contador a cero, y las baterias a 100.
Tras la ascensión al Puigcampana puse rumbo hacia la costa, hacia la playa de Vergel, y alli me di un fantástico paseo por la orilla de la playa aprovechando el anochecer, escuchando el rumor de las olas, oliendo el salitre y lavandome la cara con el agua del mar, mientras esperaba a la mujer que quiero.
Estaba donde quería estar. Estaba en casa. Y estoy comenzando de nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario