viernes, 22 de abril de 2011

Las gaviotas del Carranza

El miercoles presencié por primera vez después de muchos años la apertura del puente de Carranza en Cádiz.

Hasta que acaben el segundo puente (y puede ser que eso no ocurra hasta dentro de unos añitos) el puente de Carranza es la entrada principal a Cádiz. La entrada natural, la que define a Cádiz como una peninsula, es la estrecha franja de arena que la une con San Fernando, y que supone una larga playa de varios kilometros de arena dorada, la playa de Cortadura. Ambos accesos confluyen en un unico punto.

Si la bahía recibiera un tsunami, ademas de la catástrofe del impacto, la inundación posterior dejaría Cádiz convertida en una isla, y mas de 100.000 personas quedarían a expensas de los transportes marítimos. En ese caso habría que volver a rebotar toda la saga de los Adrianos, los vapores del Puerto de Santa María, ya retirados por los modernos catamaranes, y aun asi, tendrían que hacer una bonita cola, mas que en carnavales.

El puente de Carranza es un sitio habitual de pescadores, ya que es un lugar de paso de peces desde la bahía exterior a la interior de San Fernando, por lo que se debe de coger buena pesca, al menos por el número que se concentra alli.

Pero lo que capta mi atención sobre el puente es el anemómetro que me dice cuando paso por el puente en dirección al Cano la fuerza del viento, y las gaviotas. Si las gaviotas, que se quedan colgadas en el aire mirando al viento y planean con delicadeza mientras observan el trafico pasar de un lado a otro del puente.

Al bajar el puente de nuevo y comenzar a circular, el pequeño atasco que se formó me permitió ver que las gaviotas descansan sobre la lampara de las farolas que jalonan el puente. Cada una de las farolas tenia en lo mas alto una gaviota (algunas dos) como si las hubieran puesto alli con una grúa. Mirando todas en la misma dirección, como si descansaran y esperaran a que arrancara el tráfico para volver a levantarse y comenzar su planeo.

No recordaré el miercoles santo de 2011 por la apertura del puente de Carranza, sino por el dia que comprendí que las gaviotas también se cansan de navegar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario